la demagogia y el cambio climático

Hasta ahora he encontrado pocos ejemplos de no cumplimiento de la Regla de Pareto, y el drama de las emisiones de carbono no es excepción. Se cumple a todo nivel: en el 20% del tiempo se contribuyó con más del 80% de las emisiones, el 20% de los países lanzaron a la atmósfera gran parte de los gases que hoy nos intoxican y nos inundan, y una relación similar se presenta dentro de las empresas y los propios consumidores: menos del 20% de los habitantes de este planeta nos han dejado este basural del cual nos quieren hacer creer que todos tenemos la misma responsabilidad.

regla de Pareto

Por eso me pone muy nerviosa que se pretenda resolver el problema del acelerado cambio climático con una chismosa. Por más que sean simpáticas, la utilidad principal de una chismosa no pasa de ser una mera propaganda o un símbolo en el mejor de los casos, porque vamos, aunque todo el planeta abandone las bolsas plásticas, el problema apenas se va a aminorar, y eso ya es demasiado pedir. Es una realidad.

Es válido decir que el consumidor tiene el poder de cambiar sus hábitos y provocar cambios en la producción que vayan en el sentido de la ecología y la sustentabilidad. Es muy válido y debe aplaudirse. Pero despertemos!!, YA NO HAY TIEMPO PARA ESPERAR ESOS RESULTADOS.

Lo que este planeta necesita es que quienes tienen el verdadero poder, dejen de utilizar la lupa con el signo de $ para tomar decisiones, y pasen a considerar las necesidades actuales como un dato de la realidad. En una situación de emergencia es preciso tomar medidas de emergencia, y esto implica poner la mayor parte de los recursos al servicio de la solución.

Pienso que nuestro rol como ciudadanos del planeta debería ser presionar, en primer lugar a nuestros gobiernos. En cada país haciendo lo propio, principalmente a través de movilizaciones o contactando con organizaciones políticas para concientizar a nuestros representantes. Incentivar a autoridades de localidades pequeñas a que lleven adelante políticas que sirvan de ejemplo a las ciudades más grandes. A la larga esto debería traducirse en medidas trascendentales, y una presión trasladada a los países vecinos.

El segundo grupo objetivo de nuestra presión debe ser el de nuestros empleadores. Debemos exigir a las empresas donde trabajamos que se cumplan con las normas básicas de protección del medio ambiente. Debemos denunciar cuando nuestros empleadores lleven adelante prácticas contaminantes, derroche de recursos, etc. No nos olvidemos que hoy existen muchos medios para dañar la reputación de una empresa sin involucrar nuestra seguridad laboral (algunos ejemplos son escribir cartas a medios de prensa independientes, utilizar un blog o usuario anónimo  de una red social).

Y si queremos adornar nuestra conciencia con chismosas, adelante, el mensaje no es contraproducente, mientras no sea nada más que una moda que por su propia razón de ser, pase tan rápido como el shinkansen de japón.

Pero ese 20% de los grandes emisores no se termina en las grandes empresas que sólo pueden ser reguladas por gobiernos. A continuación conecto a un post-catarsis realizado en el blog “Trinity a Tierra“, que habla de la hipocresía que rodea a muchas personalidades mediáticas que por un lado aparecen dando su imagen para concientizarnos de nuestras culpas (a nosotros las víctimas!) y por otro contaminan a diestra y siniestra con sus excentricidades. Me imagino lo bueno que sería que se comience a utilizar un sello en la tapa de los cds y dvds: “artista amigo del medio ambiente”, un sello similar al “Parent Advisory” que se obliga a muchos a utilizar, y que deje en evidencia a los que abusan de nuestro planeta. Mientras tanto lo que tenemos al alcance los seguidores o fans es transmitirles el mensaje “por favor, antes de hablar, SIMPLIFIQUEN SU VIDA.”

pero no lo soy…

Me pregunto cómo sería el mundo si todos fuéramos como Gandhi. Muchos de ustedes habrán advertido que la amplísima mayoría de la gente posee actitudes violentas e intolerantes a diario,  que afectan la dinámica de la sociedad. Por eso pensé en el carácter tolerante de Gandhi a la hora de titular este blog.

Este lugar será utilizado principalmente para mostrar noticias, hechos, circunstancias que provocan que me invada una sensación de intolerancia. Trataré de analizar el sentimiento, ¿se asocia a soberbia?, ¿a falta de argumentos?, ¿a ignorancia de mi parte o de la otra?.

Si la polémica es suficiente quizás me ayuden a entenderlo los lectores del blog.  Si en lugar de polémica hay consenso entonces tendremos que dejar que el blog se convierta en zona de catársis o grupo de auto-ayuda.

De cualquier manera suena divertido escribir sobre temas que preocupan o interesan y hacer auto-ayuda al mismo tiempo. Bienvenidos a esta blog-terapia.